La batalla del león o la emasculación del guapo
Criatura de Dios… ¡Qué guapo! Pues seguro que se aburre como una ostra. Menos mal. Justicia poética (o justicia cósmica). Por tanto, es accesible. Solo debes confiar en el Supremo Creador. O si te falta fe, en Jean Genet: “Menos mal que existe el vicio porque, si no, los feos no podrían conocer el amor”. Otro que tal baila: Este tipo de marica, se aburre tanto, que hasta se le trasluce en la cara. ¿Que por qué sé que son un par de maricas? Je, je. Entre otras muchas cosas, hasta por probabilidad. Es muy raro que un tío de estos no fuera ya guapísimo de niño y adolescente. Y, mira, siempre fueron objeto de miradas y de sobeteos más o menos sutiles por parte de los vecinos o los amigotes de papá. Ello les halagaba y les resultaba excitante, y les despertaba mucha curiosidad. Y, claro, acabó apareciendo un hétero cabrón que se los folló . Con este acto, que se repite sin cesar desde los más remotos tiempos, el hétero bruto elimina la eventual competencia de otros machos ...