[Aquí está la cuarta parte de Luis el memo (subtítulo: El memo de Luis), con las andanzas y las desventuras que aquejan a nuestro pobre Luis, fruto, como siempre, de simples errores y malentendidos. Sí, sé que he vuelto a haceros esperar. Os pido perdón. Recordad que el capítulo 1 lo tenéis en el Nifty o en el post de este mismo blog, que os enlazo, de 19 de noviembre de 2015: Luis el memo o El memo de Luis (1): Luis y el camionero . Recordad que el capítulo 2 lo tenéis en el post de este mismo blog, que os enlazo, de 26 de mayo de 2016: Luis el memo o El memo de Luis (2): Luis y el tullido . Recordad que el capítulo 3 lo tenéis en el post de este mismo blog, que os enlazo, de 25 de julio de 2016, día del Patrón Santiago Apóstol (Ja, ja): Luis el memo o El memo de Luis (3): Luis y el papá-toro.] ____________ —Hola, ¿qué hace, señor? —le dije a aquel hombre inmenso. Parecía un toro. Al principio, no veía bien qué hacía; el sol me daba a mí en la cara. Él miraba con vivo...